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El rol del padre durante la lactancia materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Española de Pediatría (AEP) y la Asociación de Pediatras Estadounidenses (AAP) coinciden en recomendar la lactancia materna como la mejor opción para alimentar y cuidar a los bebés. Estas son algunas de sus recomendaciones:

La lactancia materna es una de las mejores formas de alimentar y proteger a tu bebé, pero también es una experiencia que implica a toda la familia, especialmente al padre. ¿Qué puedes hacer como padre para apoyar a tu pareja y a tu hijo durante la lactancia materna? ¿Qué beneficios tiene para ti y para tu relación con ellos? En este post te lo contamos.

La importancia del apoyo del padre

El papel principal del padre es acompañar y ayudar a la madre en estos momentos. Aunque la crianza ha sido tradicionalmente casi exclusiva competencia de las madres, actualmente es aconsejable compartir todas las tareas entre hombre y mujer, y que el padre sea un soporte fundamental en la lactancia1.

La lactancia materna puede tener algunos desafíos, como el dolor, las grietas, las mastitis, la falta de sueño, la presión social o las dudas sobre la producción o la calidad de la leche. Estos problemas pueden afectar al estado de ánimo y a la autoestima de la madre, y hacer que se sienta sola o frustrada. Por eso, el padre tiene un papel clave para ofrecerle apoyo emocional, comprensión, ánimo y confianza2.

Además, el padre puede ayudar a la madre en otras formas prácticas, como:

  • Cuidar del bebé cuando no esté mamando, para que la madre pueda descansar, ducharse o hacer otras actividades.
  • Cambiar los pañales, bañar al bebé, jugar con él, mecerlo o arrullarlo, para que la madre no se sienta sobrecargada y el padre pueda crear un vínculo afectivo con el bebé.
  • Ayudar en las tareas domésticas, como cocinar, limpiar, hacer la compra o lavar la ropa, para que la madre no tenga que preocuparse por ellas y pueda dedicar más tiempo a la lactancia y al bebé.
  • Acompañar a la madre a las consultas médicas, a los grupos de apoyo o a las clases de lactancia, para que se sienta respaldada y pueda resolver sus dudas o dificultades con profesionales o con otras madres.
  • Defender la decisión de la madre de dar el pecho, frente a las críticas, los consejos no solicitados o las presiones de familiares, amigos o desconocidos, para que se sienta segura y respetada.
  • Participar en la alimentación complementaria, cuando el bebé empiece a tomar otros alimentos además de la leche materna, para que el padre pueda disfrutar de ese momento y el bebé pueda probar diferentes sabores y texturas3.

Los beneficios del apoyo del padre

El apoyo del padre a la lactancia materna no solo beneficia a la madre y al bebé, sino también al propio padre. Algunos de los beneficios son:

  • Mejora la salud del bebé, ya que la lactancia materna le aporta nutrientes, anticuerpos, hormonas y factores de crecimiento que le protegen de enfermedades, infecciones, alergias, obesidad o diabetes. Además, favorece el desarrollo cognitivo, emocional y social del bebé4.
  • Mejora la salud de la madre, ya que la lactancia materna reduce el riesgo de hemorragia posparto, anemia, depresión, cáncer de mama o de ovario, osteoporosis o diabetes. Además, favorece la recuperación del peso y del útero, y aumenta la producción de oxitocina, la hormona del amor4.
  • Mejora la relación de pareja, ya que el apoyo del padre a la lactancia materna refuerza el vínculo afectivo, la comunicación, la confianza y la intimidad entre ambos. Además, ayuda a prevenir o resolver los conflictos, las tensiones o los celos que puedan surgir en esta etapa5.
  • Mejora la autoestima del padre, ya que el apoyo del padre a la lactancia materna le hace sentirse útil, valorado y responsable. Además, le ayuda a desarrollar habilidades y competencias como padre, y a disfrutar de la paternidad.

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