Ayer llego a trabajar preocupado por la montonera de cosas que se van postergando encima de mi escritorio y recibo una sorpresa que hizo olvidar el cansancio, que me tuvo despierto toda la noche: las fotos de cuando Anita y yo hicimos canotaje en Lunahuaná.
Sin más, les digo a todos que vayan y hagan canotaje. [...]

