Ahora puedo escribir un poco más tranquilo. Ayer tenía mucho miedo: Anita me llamó temprano, asustada, porque había tenido un pequeño sangrado y estaba yendo a la clínica. Dejé todo lo que tenía que hacer y salí disparado a darle el encuentro en su casa, camino de la clínica. Es difícil explicar lo que pasa [...]

