No es que sea un privilegio tener un doctor de escritorio. No es un adorno útil o bonito. Es un doctor que ocupa un espacio que podría ocupar un doctor medianamente bueno (o bueno sería mejor).
Hoy tocó vacunar a la bebe, la vacuna contra el neumococo. Anita hizo cola desde las 6:15 AM en la puerta del hospital Santa Rosa para que podamos vacunarla, y que la doctora que nos atendiera fuera Teresa Campos. Lamentablemente, no estaba, así que nos atendió un doctor cuyo nombre ni siquiera nos tomamos la molestia de averiguar.
El diálogo de abajo se llevó a cabo con el “pediatra” y tuvo una característica importante: nunca hubo menos de 1 metro de distancia entre el doctor y la paciente. Lo que medía el escritorio.
ACTO 1
Entramos a escena. El doctor está ordenando sus papeles. Anita se sienta con la bebe frente al doctor, con el escritorio de por medio. Yo permanezco parado a su lado:
- Anita: Doctor, buenos días
- Doctor: Buenos días.
(Revisa la tabla de crecimiento de la bebe, actualiza con las mediciones que le hizo una enfermera antes de entrar a consulta)
- ¿Cómo ha estado la bebe?
- Bien, pero le ha salido un sarpullido en el pecho
- Puede ser por la ropita, de repente.
- No, porque siempre le pongo la de algodón debajo
- De repente es la grasa de la leche. Eso sobre todo sale cuando le da leche como la Gloria.
- No doctor, le damos S-26 Gold y nunca ha pasado eso. El sarpullido estaba más fuerte, ahora ha empezado a bajar. ¿No será por el panadol que le estamos dando porque le están saliendo sus dientecitos?
(Me distraigo y empiezo a jugar con Marcela en la camilla. Uso lo que el doctor debería usar: campana, juguete de colores)
- Difícil. ¿Ha tenido tos o resfriado o algo?
- No doctor.
- ¿Qué tal está su corazoncito? ¿Ha sentido algo raro?
- No doctor, nada.
- Entonces ahora van a pasar a vacuna.
- Ya doctor, gracias
(Nos entrega un papelito en el que están impresos los ejercicios que corresponde desarrollar con Marcela, nos paramos y salimos de escena)
FIN DEL PRIMER Y ÚNICO ACTO CON ESE DOCTOR TAN MEDIOCRE

(imagen extraída de aquí
Comentarios al salir de la consulta:
Yo podría ser pediatra, y mejor que éste tipo.
Hubiéramos llenado el formulario por Internet, y veníamos sin perder tiempo con este tipo.
¿Que habrá pasado con la doctora Teresa Campos, que sacamos cita para lunes porque ella es buena y trabajaba los lunes?
¿Cómo podemos averiguar que doctor está atendiendo en “niño sano” del hospital Santa Rosa para nunca encontrarnos con ese rellenador de formularios?
Eso nos pasa por confiados. Nunca más confiaremos en una institución de la salud en la que no podemos verificar quien está atendiendo antes de entrar a su despacho.


Amorzote, la caricatura que haz puesto es igualito a ese “doctor”. jaja .
LALO publicó este comentario. Por error lo borré. He omitido algunas partes que me parecen fuera de foco, pero dejo la información que me parece importante que todos sepamos, sobre todo porque este lector (uno de los dos que tengo, al parecer) sabe mucho más de medicina que yo:
la pediatra de mi hija siempre nos ha recomendado que la vacunemos en el hospital del niño, por el cuidado que allí tienen para la conservación de las vacunas, así que siempre la llevamos allí. si vas alrededor de las 9am no tienes que hacer cola, entras y sales al toque.