Aprovechando las fiestas patrias y el feriado largo que se vino, fuimos a comprar ropa para Marcela. Con la bebe cada vez más grande (”laaarga”, como dice Anita) hay que comprar ropa cada dos meses. Fuimos a Jesús María porque hay una galería “El Rey” de Gamarra, que ha abierto una sucursal ahí cerca a la plaza San José. Lo malo es que escogimos la hora del desfile militar para ir, y el carro, que debía llevarnos desde la universidad católica hasta Jesús María, terminó desviándose un poquito, hasta Wilson. Nosotros bajamos en Arica y de ahí caminar. Cuando llegamos a la plaza San José, el desfile había acabado y la gente ya cruzaba la av. Brasil.
Llegamos a la galería y la galería estaba cerrada. Probamos en la galería de enfrente y nada, no había ropa para bebes. Al final encontramos un puestito con ropa para bebes en una galería “a la vuelta” y pudimos hacer nuestras compras.
3 polos manga larga (polar) a 10 soles el cuarto de docena.
3 pantaloncitos, a 10 soles el cuarto de docena.
2 conjuntitos /pantalón, polo, chaleco, gorrito) 50 soles.
3 pares de medias a 10 soles
3 baberos
3 babas (esas son las que uno se pone al hombro para que bote el chanchito después del biberón)
3 gorritos.
4 películas para papá (nunca vean “Los Magníficos”, arruinaron a los personajes).
Todo sumó 160 soles. Importante las 4 películas para el papá, ojo.
Lo importante no es lo que gastamos, sino lo que compramos y que le da el título a este post: ¡¡¡Cada cosa que le compramos!!! Si fuera por las mamás, toda la ropa de bebe debería tener orejas de algo: de ratón, de conejo, de caballo, de gato (esas son especiales, porque permite pintarles bigote a los bebes) y cualquier otro animal que haya salido de National Geographic para convertirse en dibujo animado.
Nosotros le compramos – entre todo el bulto de ropa – un gorrito con orejas de ratón. El comentario de todas las mujeres de la casa fue: ¡¡¡qué bonito!!! ¡¡¡Qué pechocha!!! y a partir de ahí siguieron diez minutos de apapachos porque se veía bonita con el gorro orejas de ratón.

Mientras, los varones de la casa (léase yo, que vivo en un matriarcado total y absoluto), intentaba ponerme en el lugar de la bebe: no sabía qué me estaban poniendo. Si todo el tiempo está llena de abrazos y de besos y de mimos, la ropa con orejas no es necesaria.
Quizás, cuando Marcela tenga 20 años y este blog todavía siga en pié, Marcela se va a reír de esto, ojalá no me pida que saque la foto, porque – como dice Anita, ¡¡¡se ve preciosa!!!


Buen post y buen dato lo de la galería en Jesús María!
una belleza, esa bebé! ya voté por tu blog…yo aun no salgo embarazada…plop…le ponemos ganas pero aun no…
me da gusto verte feliz y tus posts son muy útiles…cuando vaya a perú´compraré mucha ropa con motiovs de gatitos