Ahora sí, escribo con mejor humor, porque nuestro baby shower fue la semana pasada ¡¡¡y fue un éxito!!! No me refiero a la cantidad de gente (lo habíamos planificado, y tuvimos que alquilar el salón de recepciones del lugar donde vivimos), ni a la cantidad de regalos (que no son para nostros sino para Marcela, y fueron todos mu güenos y nos ayudarán muchísimo en esta nueva aventura).
Me refiero a que la sonrisa que se le dibujó a Anita fue la más grande que le había visto en mucho tiempo. Era una sonrisa grandota, que llegaba de una oreja hasta la otra. A diferencia de los shower en donde estuvimos, nosotros decidimos jugar bingo: ¡¡¡Qué bajas pasiones despierta este juego cuando no estamos preparados para soportar la derrota!!!
La gran idea de cómo sería la reunión la tuvieron nuestros oferentes, a ellos se lo vamos a agradecer toda la vida, sin un mínimo espacio de duda, en particular a las organizadoras; y un gran abrazo a todos los que pudieron estar ese día. Un abrazo enorme a los que por A o B no pudieron estar, mínimo,
Ya la doctora nos ha dicho que para el 20 de este mes nuestra vida habrá terminado de cambiar, con Marclea en cuerpo y alma (ya no sólo en el cuerpo de Anita. Viene y ya estamos listos para recibirla.

