Ahora sí, escribo con mejor humor, porque nuestro baby shower fue la semana pasada ¡¡¡y fue un éxito!!! No me refiero a la cantidad de gente (lo habíamos planificado, y tuvimos que alquilar el salón de recepciones del lugar donde vivimos), ni a la cantidad de regalos (que no son para nostros sino para Marcela, y fueron todos mu güenos y nos ayudarán muchísimo en esta nueva aventura).
Me refiero a que la sonrisa que se le dibujó a Anita fue la más grande que le había visto en mucho tiempo. Era una sonrisa grandota, que llegaba de una oreja hasta la otra. A diferencia de los shower en donde estuvimos, nosotros decidimos jugar bingo: ¡¡¡Qué bajas pasiones despierta este juego cuando no estamos preparados para soportar la derrota!!!
La gran idea de cómo sería la reunión la tuvieron nuestros oferentes, a ellos se lo vamos a agradecer toda la vida, sin un mínimo espacio de duda, en particular a las organizadoras; y un gran abrazo a todos los que pudieron estar ese día. Un abrazo enorme a los que por A o B no pudieron estar, mínimo,
Ya la doctora nos ha dicho que para el 20 de este mes nuestra vida habrá terminado de cambiar, con Marclea en cuerpo y alma (ya no sólo en el cuerpo de Anita. Viene y ya estamos listos para recibirla.
Han pasado varias semanas desde que escribí el último post. No por desidia, que este es el único blog que pretendo mantener hasta más no poder, sino porque todo se ha amontonado estas semanas. Semanas en las que la sensación de que no hay tiempo para nada, de que llego justo al final a terminar los trabajos pendientes y mil cosas que van apareciendo y no dejan contar lo que estamos pasando estos últimos días.
Siempre nos atendemos en la Clínica San Gabriel, y la doctora Cinthya Chávez muestra mucho profesionalismo y nos da confianza y seguridad sin lugar a dudas, además de que es una profesional “24-7-12″ pero tuvimos que ir al Seguro porque en el Colegio de Anita piden papeles que sólo son entregados ahí. Tuvimos la mala suerte, la asquerosa suerte, de ir al seguro. Una mujer embarazo, con un embarazo de alto riesgo, revisada por una obstetríz del seguro (acompañada por un doctor en todo momento), la revisan y le producen un sangrado. Podría – y ganas no me faltan – insultar hasta repasar dos veces el diccionario a este par de “profesionales”, pero prefiero contar lo que nos pasó antes de que me estalle el hígado.
Por suerte, ella fue al Seguro con su madre, y su madre la acompañó hasta que pude salir disparado de la oficina a su casa. Difícil decir que se siente cuando te enteras que alguien le ha hecho daño a tu esposa, a tu hija cuando está por nacer. Difícil describir todo lo que pasaba por mi cabeza. Y era sólo yo, en lo que me demoraba en llegar a la casa de Anita. Imaginarme ahora lo que pasaba por la cabeza de Anita es imposible. Sólo pude llegar y abrazarla fuerte y llamar a nuestra doctora Cinthya. Ella nos dio un poco de calma: “no se preocupen, probablemente haya sido por la manipulación y sea una herida interna de Anita que no afecvte en nada a la bebe. Sólo si el sangrado continúa por la noche, vayan al a clínica y me llaman”.
El sangrado disminuyó en el transcurso del día, pero el miedo que teníamos no, así que por la noche fuimos a la clínica y nos dieron la calma que nos ayudó a superar el incidente: escuchar de nuevo los latidos de la bebe – que no se había movido en todo el día – un monitoreo de media hora para no encontrar nada, así que pudimos descansar por la noche. Afortunadamente, Cinthya tenía razón. Al llegar la noche, el sangrado había disminuido mucho, y ya pudimos ir a casa a descansar.
La única moraleja es NO VAYAS AL SEGURO. Incluso si es tu única posibilidad, no lo hagas. Probalbemente te cause más daño que curarte, y será peor aún porque esperabas una solución y te dan lo contrario. Por nuestra parte, al Seguro nunca más.
Hoy, oficialmente, cociné en casa para mi esposa. Es la primera vez que cocino una comida “del diario” para Anita. Ya no es que me ponga exquisito y termine sacando los platos cuadrados que mi mamá esconde y no saca ni para Navidad. No. Hoy, regresando del chequeo en la clínica, pasamos por la bodega de la esquina a comprar lo que faltaba para el almuerzo: ají amarillo, culantro, cebolla, limones. Todo lo necesario para un cebiche.
Aquí tengo que hacer un alto porque la matriarca de mi familia nunca me sabe explicar bien si esto que les voy a recomendar es cebiche de pollo, o cebiche caliente, o algo así. Pero, para no confundir con la preparación del cebiche de pato, que tiene harta maña, lo voy a llamar cebiche caliente.
Pues bien, regresando de la clínica y una vez comprado lo necesario, me fui derechito a la cocina para preparar el cebiche caliente. Aquí les paso la receta: simple y rápida.
Ingredientes:
2 presas de pollo.
1 ají amarillo.
1 cebolla cortada en aros.
1 limón.
Ajo molido.
Sal (no mucha que esto se sala rapidísimo).
Culantro picadito (10 céntimos de culantro es mucho, usa la cuarta parte).
Preparación:
En un poquito de aceite, dora media cucharadita de ajo molido con una pizca de sal (al final puedes ponerle más, recuerda que si la salas no hay remedio). Echa las presas de pollo y deja que doren. Una vez doradas las presas, echa una taza de agua (no más que después parece sopa). Añade el jugo de un limón (quítale las pepas que te va a crecer un árbol en la panza, como decía mi abuelita). Añade el ají cortado en tiras largas (sin pepas ni nervio, que es para darle un toque de sabor y algo de color, que el plato es medio palidón). Deja evaporar.
Cuando haya evaporado la mitad del agua (más o menos, no creo que puedas medir eso), y veas que el pollo ya está cocido, echa el culantro picado y métele sin miedo la cebolla cortada en aros. Deja que la cebolla se ablande y los aros se despeguen unos de otros (esto demora unos 5 minutos, la idea es que la cebolla se ablande, no que se deshaga).
Cuando ya no tengas dudas, apaga la cocina. Sírvelo con un buen poco de arroz y una base de papa sancochada.
Si no te gusta, no te quejes. Esto iba a ser parte de mi futuro blog “cocina para solteros hartos de comer en el chifa”, pero como que ya estoy soltero, y no como en chifa hace tiempo.
Hoy día Anita va a cocinar arroz chaufa (¿qué? ¿no sabes? taque monse!!!), así que después le soltaré otra receta de las que cocino “pal diario”
Tags: cebiche caliente, cebiche de pato, cocina, cocinar para el diario, culantro
Una de las mejores sorpresas de este fin de año es que por fin, después de tanta espera, Anita está viviendo conmigo. Vida de casados, vida de familia, o como quieran llamarlo. Es inevitable sentir temor, porque más allá de todo lo que uno espera, quiere o intenta, siempre habrá pequeños detalles que con tiempo se irán limando.
El 24 por la mañana fuimos a visitar a mis suegros, y luego de una conversa bastante amena – como siempre – con mi suegro, Anita trajo su maleta y nos fuimos a casa. Es la sensación más rara que he tenido en mucho tiempo. Saber que ahora ya no deberé tirarme a dormir a la hora que me dé la gana, o tirar la ropa por todo el cuarto hasta el día en que me toque lavar.
Pero, más allá de esos pequeños detalles, hay cosas más fuertes: Anita (con Marcela dentro XD) viene a vivir conmigo y eso me produce dos cosas que juntas son increíbles: tengo que cuidarla mucho, para que no tengamos ningún problema hasta que nazca Marcela, tengo que ser fuerte, tengo que dar tdo lo que pueda, el cansancio pasa a ser un recuerdo; y segundo, la sensación más placentera, es que hay alguien a mi lado que se preocupa por mí, desde los pequeños detalles, que no deja que salga con la misma facha de antes, que me quiere ver afeitado un poco mejor (como dice Memo, un viejo amigo, “lo primero que ganas es que nunca vas a volver a utilizar calzoncillos con hueco”), que me acurruca, alguien con quien hablar justo antes de dormir.

imagen extraída de aquí
Empieza la vida de casados, y me voy dando cuenta de todo lo que ha cambiado mi vida en los últimos años. Empiezo con fuerza, con ganas de hacer las cosas de la mejor manera posible, y eso es todo lo que necesito por ahora. El motivo perfecto.
A todos mis 3 lectores!!!!!!!
Ya todo listo para la parrillada familiar, con la panza lista para consumir ingentes cantidades de carne (creo que no me olvidé de ningún mamífero “estándar” en mi selección culinaria).
Pásenla bien, y no hagan tonterías.
Tres ideas sueltas para el 2010:
Ganarme algo en algún concurso que hacen los blogueros pudientes (vamos, los que tienen más de 3 lectores XD )
Aprender a usar todas las herramientas comunes a un bloguer decente.
Publicar más seguido cosas de copy-paste, siempre respetando derechos de autor.
Más allá de la infinidad de tonterias que uno encuentra, desde telemercado hasta internet, hay cosas que uno sí debería tener. Con esto abro una nueva sección de las cosas que debo comprar como buen padre obsesivo, nervioso, preocupado, sobreprotector y etc. que voy a terminar siendo, creo.ç
Esta sábana me parece genial, en lugar de andar marcando las paredes de la casa a ver cuanto creció Marcela.

Esta artículo lo ví aquí, de donde saqué la foto
Eso, pasenla bonito, no se emborrachen y no hagan totnerias.
Y los que estan lejos de su hogar, no más de cuatro copas y a casita…
hasta mañana
Bué, copiar es malo, pero no hay mejor forma de explicar lo que pasó que como lo explican en No Puedo Creer, un blog bastante adictivo. Copio y pego un párrafo y los invito a que vean la noticia completa:
En efecto, mientras su mujer dilataba, él buscaba en su BlackBerry cómo traer al mundo a un niño. Por lo que sabemos finalmente encontró algo parecido a instrucciones en la versión inglesa de wikiHow y, admitiendo de una vez lo que estaba pasando en el hogar, se decidió a seguir paso a paso las instrucciones.
OMFG!!! Este tipo es todo un héroe. Solo viendo la noticia ya me entraron nervios…

Se viene la navidá y más allá de los discursos pro y contra, y todas las poses que se adoptan en esta época del año, tengo que empezar diciendo: ¡¡¡Qué cara es la Navidad!!!. Yo que vivía feliz y relativamente escondido, esperando las 12 con la familia, sólo un abrazo con los mejores deseos y después a dormir, he descubierto (sin mucho misterio, así nomás por razonamiento básico) que la navidá es carísima.
Uno empieza a sacar la cuenta y, si no vas a regalar lapiceros, todo se vuelve caro. Más por el lado de mi familia que por el suyo: 3 hermanos, 3 sobrinos, cuñada, mamá. A eso le sumamos su mamá, su papá y su hermana, y el resultado es que se nos va un webo de plata y uno de oro comprando regalos. Porque los malos hábitos que han convertido la navidá en regalar te obligan a no regalar lo que está de oferta en la bodega de la esquina, sino que tienes que pasear hasta encontrar lo que corresponda a cada uno.
Así es que hace un par de sábados hemos estado por el mercado central comprando regalos. Para los hijos de mi hermano, carrito y cocinita; para las adultas, aretes y cosas más de estética (que es lo que las mujeres comunes disfrutan mucho, creo) y hemos terminado gastanto regularón de plata. Anita pensaba que podíamos ir de compras a Ripley, había visto una oferta de jugetes 2×1 ¿Cuál no sería su sorpresa cuando ve que los juguetes valían como 100 soles, y en el mercado central algo parecido valía treinta? Bonita oferta.
Después de un largo paseo por el mercado central (siempre se puede disfrutar de un paseo por ahí cuando no es temporada navideña), regrresamos y a mi hermana mayor le habíamos comprado un par de aretes en una galería que sólo vende trabajos en plata. Galería muy buena para comprar regalos de ese tipo.

Llegamos a casa con lo comprado y lo guardamos esperando el 24 a las 12 (no recuerdo cuando fue la última vez que compré regalos en navidad, así que esto será diferente). Días después, Anita se encuentra con mi hermana, y mientras conversan, nota algo raro: mi hermana llevaba puestos unos aretes exactamente iguales a los que habíamos comprado. Pasado el susto (y la risa, que es lo que más duró) Anita salió a comprar otro regalo. Esta vez no pude ir, pero como siempre, confío en sus gustos. Dicho sea de paso, ahora como que entiendo las caras de las mujeres que se presentan a un evento televisado y dos llevan el mismo traje).
Ya estamos llegando a la fecha clave y todavía no compro su regalo. (Cuando leas esto, mi amor, ya habré decidido tu regalo). Conforme escribo esto me decido cada vez más por UN regalo en particular que no es el que te dije.
SI mi bebe empieza a patinar así antes dels 2 años me lleno de plata….

